Si tuviéramos que responder a la pregunta de si la publicidad además de cumplir con un propósito de ventas puede ser "divertida", tenemos que afirmar que existe una clara respuesta:Rotundamente sí. La publicidad puede ser divertida. Y es que cuando la creatividad y el humor se combinan, los anuncios pueden multiplicar su efectividad generando un mayor impacto emocional y actitudes positivas hacia los propios anuncios o marcas.







